En 1935 Gombrich se embarcó en el que sería su primer proyecto literario y por el que llegaría a ser mundialmente conocido: Breve Historia del Mundo. Un libro de Historia Universal escrito en un tono llano y accesible para todos, sin formalismos ni rigideces académicas, con un estilo aparentemente juvenil y que sin embargo atrapa a lectores de todas las edades y condición gracias a la sensibilidad con la que esta escrito. Una obra que pese a hacer sido escrita antes de la Segunda Guerra Mundial continua estando de plena vigencia hoy en día y a la que se ha considerado antecesor directo de libros como El Mundo de Sofía de Jostein Gaarder o Ética para Amador de Fernando Savater. Una obra imperfecta por muchos motivos, pero que atrapa y contribuye eficazmente a transmitir la pasión y el amor por la Historia de la humanidad.

En 1936, Ernst H. Gombrich, nacido 27 años antes en el seno de una acomodada familia judía, tuvo que dejar su Viena natal y marcharse a Gran Bretaña ante la llegada de los nazis al poder. Hijo de una famosa profesora de piano y un respetado abogado, desarrolló desde muy joven un enorme interés por el arte y la historia, lo que le llevó a estudiar Historia del Arte en la Universidad de Viena.

Si bien Gombrich se hizo mundialmente famoso por su libro La Historia del Arte (1950), hoy en día es popularmente conocido por otro título que había escrito quince años antes y en el que ya había colocado los cimientos de la que sería su particular forma de comunicar y por la que llegaría a ser tan popular, sobre todo entre los jóvenes lectores y aquellos que se acercan por primera vez a este tipo de lecturas, huyendo del tono tan riguroso y académico que cabría esperar de un ensayo de Historia.

La Historia Del Arte - 16ª Edición
E.H. Gombrich - Editor: Phaidon - Edición no. 16 (09/10/2013) - Tapa blanda: 688 páginas
39,95 EUR 37,95 EUR

En 1935, durante su último año de carrera, tuvo la oportunidad de explicar a la hija de unos amigos en qué consistía su trabajo de doctorado para lo que se vio obligado a utilizar tan solo palabras y conceptos que la niña pudiera entender. Convencido de que un niño sería capaz de comprender cualquier periodo de la historia por complejo que fuese si se expusiera en términos inteligibles para su edad, compuso un primer capítulo de muestra titulado El tiempo de los caballeros, y se lo envió al editor Walter Neurath que inmediatamente se entusiasmó por el proyecto y le propuso publicar el libro si conseguía finalizarlo en un tiempo record: seis semanas.

Gombrich nunca estuvo del todo seguro de poseer la capacidad suficiente para cumplir con tal demanda, pero a partir de ese momento se dedicó en cuerpo y alma a escribir y desarrollar los 37 capítulos que originalmente compondrían la obra, leyendo y estudiando durante el día en la biblioteca de sus padres sobre el tema que escribiría esa misma noche, y finalizando así un capítulo diario para tener el libro completo en el cortísimo plazo que su editor le exigía. Y vaya si lo consiguió.

Aunque originalmente se tratase de un proyecto dirigido a los más jóvenes, Gombrich terminó escribiendo uno de los mejores libros de historia universal que se hayan publicado, sobre todo pensando en aquel que se acerca por primera vez a la historia, lo cual le granjeó todo tipo de lectores y entusiastas. Valiéndose de un estilo directo y sencillo contagia al lector de una pasión y un interés por la historia que despierta en éste la necesidad de buscar inmediatamente otras lecturas que amplíen lo leído en el libro de Gombrich, cuyo texto comprende desde los orígenes de la humanidad hasta el periodo directamente anterior al comienzo de la Segunda Guerra Mundial, aunque posteriormente, ya en los años 90, amplió la obra para incluir el resto del siglo XX y actualizar su Breve Historia del Mundo.

El antiguo Egipto, la Grecia Clásica, las conquistas de Alejandro Magno, la república y el imperio romano, la China milenaria, la edad media, la época de los descubrimientos, las luchas eclesiásticas que azotaron Europa, el nacimiento y la caída del imperio otomano, Napoleón y la era de las revoluciones… Es evidente que en un libro de esta extensión, entre 300 y 350 páginas en función de la edición que tengas, no es posible contar toda la historia del mundo, ni el autor creo que lo pretenda, pero lo cierto es que no hay periodo de mínima importancia que Gombrich pase por alto, dejando al lector satisfecho y, como ya he comentado anteriormente, con ganas de saber más y de ampliar el conocimiento de los grandes acontecimientos de la historia. Es precisamente por este motivo por el que Breve Historia del Mundo es mi primera recomendación cuando alguien me pregunta por alguno de los mejores libros para aprender historia. Quizás no sea el mejor, quizás le falte mucha información y profundidad en muchos de los temas tratados, pero te aseguro que te quedarás con ganas de saber más y de buscar nuevas lecturas.

Lo puedes encontrar en la edición de bolsillo de Booket a un precio muy accesible o, si lo prefieres, en una edición más cuidada con tapa dura de Ediciones Península. En ambos casos con una traducción de José Luis Gil Aristu

Breve Historia del Mundo (1935), es por tanto un libro sencillo y de muy fácil acceso para todos aquellos que quieran tener una primera aproximación a la historia antes de sumergirse en lecturas más complejas y de mayor extensión, o simplemente para aquellos que, sin tener un especial interés en profundizar demasiado en la historia, sí les gustaría adquirir un conocimiento general en el devenir de nuestra especie y los acontecimientos más importantes que han marcado nuestra evolución.

¿Quieres conocer otros libros sobre la historia de la humanidad? Échale un vistazo a nuestra página sobre Libros de Historia Universal, y descubre cuales son nuestras principales recomendaciones.